Según los comentarios hechos por la autora (Schmelkes, 1995), hay cosas que implican el mejoramiento de la calidad educativa, incluso algunas de ellas son de cambio cultural profundo en las organizaciones. Un aspecto importante que menciona la lectura es que todos los procesos de calidad se fundamentan justamente en el hecho de que hay cosas que no nos parecen. La crítica es parte constitutiva del mejoramiento de la calidad. La condición es que la crítica genere sugerencias, sea creativa y constructiva, y conduzca a que todos mejoremos. Todo lo mencionado anteriormente es fuente privilegiada para el automejoramiento, para ello necesitamos abordarlo abiertamente en reuniones en equipo y admitir con sinceridad los errores o fallas en el trabajo, porque eso forma parte de reconocer que hay problemas.
En un proceso de mejoramiento de la calidad, todos forman parte de una misma empresa. No estaremos unidos porque seamos iguales. Por el contrario, seremos algo distintos justamente por nuestra capacidad de construir una unidad a partir de las diferencias.
Llegar al consenso entre personas que piensan diferente, significa que tenemos que analizar el problema de fondo, discutir sus implicaciones y causas, proponer soluciones diversas, defender y argumentar sus implicaciones. El consenso que se logra después de un proceso así supone que todos han llegado a un convencimiento profundo.
Debemos dejar en claro que la calidad implica relevancia, lo verdaderamente relevante es la habilidad para comprender la lengua escrita y para expresarse por escrito, para razonar, para resolver problemas y allegarse información.
Otro aspecto que implica la calidad es la justicia, ya que con ella se dará más a los que tienen menos. Es necesario buscar permanentemente la manera en que todos los alumnos, independientemente de sus características, alcancen los objetivos que se han trazado.
La filosofía de la calidad cree en las personas y que ellas invierten sus mayores esfuerzos. Los maestros, como causantes de la calidad, tienen la exigencia de creer en los alumnos, porque si creen en ellos significa apostar a que son capaces de aprender como aprenden los mejores alumnos del país. Y por último, los maestros tienen la obligación de compartir con sus colegas, superiores y autoridades educativas, sus logros y las formas en que los han obtenido. Se debe considerar al sistema educativo como un todo.
Puedo llegar a la conclusión que estos aspectos no habían sido abordados a profundidad anteriormente, es importante brindarle la importancia suficiente a cada uno de ellos porque son estas implicaciones las que están incluidas en la calidad educativa y el mejoramiento de los procesos educativos. Considero que se deberían implementar en todas las escuelas del país para obtener mejores resultados y así podamos tener educación de calidad, porque en la práctica no es así. Pienso que los contenidos abordados en el capítulo tienen relación con la investigación de programas de participación social, el papel de los actores escolares incluido en el Artículo tercero y la Ley General de educación. Pero sobre todo, tiene mayor semejanza con algunas partes del ProNaE que hemos analizado y a su vez realizado actividades con ellas.
Referencia bibliográfica:
Schmelkes, Sylvia (1995). Algunas implicaciones de la calidad. Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas. (pp. 117 – 125). México: Secretaria de Educación Pública (Biblioteca para la actualización del maestro).