lunes, 21 de noviembre de 2011

"HACIA UNA MEJOR CALIDAD DE NUESTRAS ESCUELAS" CAPÍTULO I. LA CALIDAD EDUCATIVA MIRA HACIA AFUERA


La actividad educativa no tendría sentido si no fuera por sus objetivos respecto a la sociedad en la que se encuentra inmersa. Es el objetivo externo de la educación el que le da significado a toda la empresa que educa. En ocasiones los actores que intervienen en el proceso educativo suelen olvidarse de eso, ya que prestan su total atención a los aspectos internos, y suelen perder  de vista que educamos más para la escuela que para la vida. El sistema educativo debe contribuir al mejoramiento de la calidad de vida (actual y futura) de los educandos, y de esta manera a la calidad de los procesos de desarrollo de la sociedad. A continuación se muestran algunos de los objetivos que han perseguido los sistemas educativos: crear identidad nacional, mejorar las condiciones de vida de la población, propiciar la movilidad social, mejorar oportunidades de empleo, extender la cultura universal, inculcar la ideología dominante  y seleccionar a quienes podrán proseguir su curso por el sistema educativo y llegar a formar parte de la clase dominante.

Otro punto muy importante a tratar son los beneficiarios de la educación; se debe resaltar que el más importante de ellos es el “alumno”, ya que es quien goza la mayor parte del tiempo  de las ventajas del sistema educativo, que a su vez debe satisfacerle dos tipos de servicios: los que le permitan irse desarrollando como persona y los que le resulten útiles para su vida adulta; otros de los beneficiarios de la educación son los padres de familias, que contribuyen de diferentes formas y con diferentes intensidades para que el proceso educativo rinda los frutos que ellos esperan de la escuela. Las escuelas que los reciben como egresados también son beneficiarias, al igual que las personas u organización que le dará empleo, la comunidad en la que vive el alumno y la sociedad en la que se desarrollará social, económica, cultural y políticamente. Aunque no debemos dejar de lado que dentro de la escuela hay beneficiarios como  lo son los “maestros”. Ligada a esa situación, debemos estar conscientes  que los esfuerzos de los docentes deben concentrarse en evitar el rezago escolar y no etiquetar a los alumnos, ya que solamente los perjudican.

Así el movimiento hacia una mejor calidad educativa debe partir del propósito de satisfacer al beneficiario y definir su proceso de mejoramiento cualitativo, priorizando los conocimientos obtenidos por los alumnos. En ello se resumen las necesidades de los diversos beneficiarios de la escuela.

Yo creo que lo mencionado por la autora es muy cierto, ya que no podemos dejar de lado el aspecto social o externo como parte de los objetivos de la educación, además es cierto que como beneficiarios de ella obtendremos varias ventajas en nuestra formación, aunque también debemos obtener algunas que nos resulten útiles para la vida adulta. En ese aspecto se relaciona con lo que hemos visto en clases, sobre las necesidades básicas de aprendizaje,  que han sido reforzadas por los diversos cuadros comparativos basados en la asignatura de Propósitos y contenidos de la educación básica.


Referencia bibliográfica:
Schmelkes, Sylvia (1995). La calidad educativa mira hacia afuera. Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas. (pp. 17 – 30). México: Secretaria de Educación Pública (Biblioteca para la actualización del maestro).

1 comentario:

  1. José Abel, leí tu resumen y me parece muy bueno, también me gustó mucho tu comentario porque es verdad que la educación debe darnos herramientas y conocimientos que nos servirán en la etapa adulta, por lo cual siempre debemos tener presente esto cuando lleguemos a las aulas, ya que nosotros seremos participe del desarrollo de los alumnos.
    Bien hecho, ¡Suerte!

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